lunes, 27 de julio de 2009

alerta rosa!!


Fulano:

Acá, tan acostumbrados al trauma de las invasiones, nos acaba de burlar el espacio aéreo (y de seguro el mar íntimo), una estampida de microscópicos cerdos que viajan de estornudo en estornudo, sembrando el caos por las calles y los hospitales. Están prohibidos, aunque las repelentes mascarillas lo impiden o poco inspiran, los besos de lengua, así como también los abrazos y los apretones de manos. La gente, sin darse cuenta, se saluda desde lejos, extendiendo el brazo erguido a 45°, hasta las falanges. Cual versión apocalíptica de una película de Sylvester Stallone, el sexo hay que realizarlo sin mediar el intercambio de fluidos, aunque algunos han optado por volver a viejos métodos artesanales. La prensa nos intimida con cifras que aumentan desproporcionadamente las camadas de virulentas muertes. Mientras por la tele transmiten, una y otra vez, cierta versión retro de los tres cerditos, en la que un lobo, ya bastante jodido de los pulmones, es acechado en su humilde hogar de pensionado, por una piara de gadareanos cerdos que insisten en desollarle la piel de caperuza hasta las últimas capas. Pareciera una campaña de odio gestada por los descendientes de todos los porcinos vilmente asesinados y empalados, o como eufemísticamente llamamos por estas sínsoras: asaos a la vara. Como imaginarás, están suspendidas las festividades navideñas hasta nuevo aviso o Nueva Era, que hay quien rumora son lo mismo. Estamos en Estado Libre Asociado de sitio. Al no poder salir, los cuatro muros de nuestras casas se han convertido en hacinados corrales, como aquellos en los que solemos confinar a los de piel rosada hasta la Noche Buena. Sólo espero que cada uno de nosotros no tenga la suya…

Un abrazo con sanitizer,
Juan Bobo